lunes, 15 de marzo de 2010

Actividades del Instituto de Derechos Humanos "Bartolomé de las Casas" - IDHBC

Estas son las actividades que hay programadas por el Instituto de Derechos Humanos "Bartolomé de las Casas", de la Universidad Carlos III de Madrid, para la semana que viene, del 22 al 26 de marzo, en el marco de los ENCUENTROS CONSOLIDER "El tiempo de los derechos":

-Lunes 22 de 9:00 a 12:00 y Martes 23 de 10:00 a 14:00 en el aula 11.1.16, Seminario "El proceso penal internacional" impartido por el Prof. Dr. Kai Ambos, Catedrático de Derecho Penal, Proceso Penal, Derecho Comparado y Derecho Penal Internacional de la Georg-August-Universität Göttingen.

Se realizarán constancias de asistencia, por lo que se requiere inscripción previa a través del correo idhbc@pa.uc3m.es o en secretaría, despacho 11.1.03:
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- Lunes 22 a las 12:00 en el Salón de Grados del Edificio Rectorado, Conferencia de D. José Bono, Presidente del Congreso de los Diputados, con el título "El papel de los Derechos Humanos en el mundo de hoy". Entrada libre.
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-Lunes 22 y Martes 23, de 18:00 a 20:00 horas en el aula 11.1.16 Conferencia "Los derechos de las personas con discapacidad" impartida por D. Rafael de Lorenzo, Secretario general del Consejo General de la ONCE, encuadrada dentro de los SEMINARIOS HURI-AGE. Entrada libre.

-Miércoles 24 y Jueves 25, de 09:30 a 14:00 en el aula 11.0.08, Seminario " Desafíos actuales de los Derechos Humanos" que organiza el Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de Las Casas y la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina (ver programa en el adjunto).

Se realizarán constancias de asistencia, por lo que se requiere inscripción previa a través del correo idhbc@pa.uc3m.es o en secretaría, despacho 11.1.03.
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-Viernes 26 Conferencias de la Unidad de Bioética, de 10:00 a 12:00 en el aula 11.1.16 Conferencia "La protección de datos de carácter personal en el ámbito sanitario" impartida por la Prof. Dra. Ana Garriga, Profesora Ttitular de Filosofía del Derecho de la Universidad de Vigo.

- y de 12:00 a 14:00 también en el aula 11.1.16, Conferencia "La protección de los datos genéticos" impartida por la Prof. Dª. Susana Álvarez, Profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad de Vigo.

Estas son las actividades:

El papel de los Derechos Humanos en el mundo de hoy:


Los derechos de las personas con discapacidad. Rafael de Lorenzo:


Desafíos actuales de los Derechos Humanos:


Cualquier información, en la Secretaría del Instituto en el despacho 11.1.03.

Ana Belén Juez Alonso
Universidad Carlos III de Madrid
Instituto de Derechos Humanos "Bartolomé de las Casas"
C/ Madrid, 126 Despacho 11.1.03 28903 Getafe (Madrid)
Tel.: +34 91 624 98 34
Fax: +34 91 624 89 23
E-mail: ajuez@pa.uc3m.es

Estado de Derecho y Democracia

La Democracia no precisa de salvadores, pero el Estado de Derecho sí necesita siempre de juristas que lo defiendan, ya que son éstos, y no los ciudadanos, los únicos capaces de mantenerlo.

El gobierno de las leyes y no de los hombres supone que el poder no puede actuar fuera del Derecho y, en consecuencia, que el Derecho es aplicable (rectius: aplicable jurisdiccionalmente) a todos los poderes del Estado. Como reconoce muy bien Garcia de Enterría, el problema no sufre, además, grandes cambios por el hecho de que el Parlamento y el Ejecutivo se elijan (directa o indirectamente) por el pueblo. El poder democrático no está, por causa de su legitimación popular, exento de la sumisión al Derecho.

Al contrario, es la democracia precisamente el sistema de gobierno que más se identifica con la exigencia de controles (sociales, políticos y jurídicos). Pero tampoco podemos descargar exclusivamente sobre la espalda de los controles jurídicos (judiciales, por excelencia) la corrección del sistema y, por lo mismo, la garantía de su no corrupción. La excesiva judicialización de la política conduce, necesariamente, a la politización de la justicia.

Con decir esto se dice muy poco, por supuesto, aunque ese poco ya sea relevante para orientar un determinado modo de aplicar (y por lo mismo de interpretar) el Derecho.

Hace falta mucho más: adentrarse en los problemas que plantea el hecho de que en toda aplicación de las normas hay o puede haber un elemento de recreación de ellas, es decir, y con otras palabras, tratar de los límites de la jurisprudencia como fuente del Derecho. Es muy cierto, como ha indicado sagazmente Zagrebelsky en su libro "El Derecho dúctil", que hoy la scientia iuris ha de ser complementada por la iuris prudentia, ya que el modo de conocimiento propio de la dogmática no basta para la comprensión teórica y la aplicación práctica del Derecho.

Ocurre, sin embargo, que debajo de este problema formal, o si queremos, estructural, de fuentes del ordenamiento y de teoría del Derecho, se esconde un problema de poder, es decir, un problema político-constitucional. Este papel, relevante, de los jueces en la vida del Derecho y en la «adaptación» de la ley (e incluso, cuanto se trata de jueces constitucionales, en la creación de la ley, en cuanto legisladores negativos y también positivos, y para algunos incluso en la «creación» de la Constitución), nos conduce a plantearnos necesariamente la tensión que ello introduce en la democracia.

Es muy probable que en los ordenamientos del presente, y por esos motivos, no estemos en presencia de una forma pura de democracia, sino de una forma mixta, en la que la democracia de la ley se encuentra corregida o templada por la aristocracia de los jueces. Esto, que puede aceptarse como una descripción, no tiene por qué aceptarse sin embargo, acríticamente, en el plano de la teoría, o de los principios, o convertirse en un paradigma. Lo real puede ser racional, pero no siempre razonable.

Al integrarse hoy la «prudencia» (la capacidad de previsión, las exigencias del caso, la «razonabilidad», la «ponderación», los valores) en la ciencia del Derecho (y de ese modo en la teoría de la interpretación jurídica y, por lo mismo, en la aplicación del Derecho), la política no se separa tan fácilmente de la justicia.

Los juristas tienen una importancia crucial en el Derecho, esto es, la ciencia jurídica e incluso más generalmente la cultura jurídica. Sin los juristas no es que no haya ciencia del Derecho, es que ni siquiera puede existir el Derecho como producto racionalizado. El problema, sin embargo, es que no todos los juristas tienen la sabiduría y el espíritu de servicio a los intereses generales.

Referencia:

MANUEL ARAGÓN REYES. ESTADO DE DERECHO Y DEMOCRACIA. Revista española de derecho constitucional, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales . ISSN 0211-5743, Año nº 16, Nº 47, 1996 , pags. 359-366. Reseña de: Democracia, jueces y control de la administración. Eduardo García de Enterría Martínez-Carande. Madrid : Cívitas, D.L. 1995. ISBN 84-470-0633-6.