miércoles, 2 de junio de 2010

Científicos diseñan un sistema de voto democrático más eficiente

Resumen: Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han desarrollado un sistema de voto democrático relativamente sencillo que mejora la eficiencia del habitual voto plural y que protege y tiene más en cuenta a las minorías. (OIC/UC3M).
 
El principal problema del voto plural es que al tener un voto, los electores sólo pueden señalar cuál es su alternativa preferida, sin aportar más información sobre lo que piensan de las otras alternativas. En ocasiones esto provoca que la gente no vote por su opción favorita al pensar que no tiene oportunidades de ganar, mientras que en otros casos ocurre que cuando se pierde, se genera cierto resentimiento al sospechar que la pérdida de la minoría es más importante que la ganancia de la mayoría que ha vencido. Desde el punto de vista de la teoría económica, estos resultados de la votación no son eficientes, en cuanto que no maximizan el bienestar social. Y eso es lo que tratan de evitar los investigadores que han desarrollado el sistema de voto por pujas estandarizadas, y que han publicado recientemente Róbert F. Veszteg, de la UC3M, junto a la profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, Ágnes Pintér, en la revista European Journal of Political Economy.
 
El sistema de voto por pujas estandarizadas que han desarrollado es un método que permite a los votantes ordenar las alternativas de acuerdo con sus preferencias, valorándolas siguiendo una escala numérica. "Lo importante es que diga un número para cada alternativa y que éste sea más alto para las que más prefiere o a las que desea dar más importancia", explica el profesor Róbert F. Veszteg, del Departamento de Economía de la UC3M, que lo ilustra con un ejemplo. De esta forma, si un grupo de amigos tiene que elegir entre una película romántica, una comedia o una de terror, cada uno tendrá que decir tres números (uno para cada película). Después, los números pueden representar la cantidad máxima de dinero (en euros) que uno pagaría por poder ver la película en cuestión o la satisfacción personal por haber visto la película expresada con el número de churros que le daría la misma satisfacción.

Esta libertad puede causar dos problemas, comentan los investigadores. El primero: ¿Cómo agregar los votos si unos se miden en euros y otros en churros? El segundo: ¿Qué hacer con las personas a las que les encanta exagerar y tienden a decir números estratosféricos? Para resolver estas cuestiones, los científicos recurren a la estandarización de estos "números/votos/pujas", una técnica estadística que elimina las unidades de medida individuales y que impone una escala única. "Prácticamente se trata de restar la media y dividir por la desviación estándar cada puja antes de agregar", señala Veszteg. En definitiva, sería como hacer realidad la idea del teólogo, lexicógrafo y escritor estadounidense, Tryon Edwards, que decía que "algunos exageran tanto y hablan tanto en superlativos que uno tiene que aplicar un gran descuento a sus palabras para poder descubrir su sentido verdadero". La estandarización es la que permite calcular precisamente estos descuentos.

Más eficiencia al votar

El objetivo que se han fijado los investigadores en este trabajo es conseguir la eficiencia en decisiones comunes basadas en votación sin la presencia de dinero o transferencias monetarias, desde unas elecciones políticas hasta la decisión familiar del destino de las próximas vacaciones, pasando por la selección de qué películas ver entre amigos o el fijar la fecha de una clase de recuperación para un grupo de estudiantes. "Hemos querido pensar un sistema de votación relativamente sencillo que proteja a las minorías en las situaciones anteriormente descritas, donde esta protección se ve justificada desde el punto de vista del bienestar de toda la sociedad", afirma el profesor de la UC3M. Utilizando el ejemplo anterior, se trata de proteger a los tres amigos que sufren mucho con las películas de terror respecto a los otros cuatro amigos que son aficionados a este género, pero a los que tampoco les importa tanto ver comedias.

El modelo matemático que describe el sistema de voto por pujas estandarizadas tiene un alto nivel de complicación, por lo que los investigadores optaron por emplear un método experimental para validar su propuesta. Este experimento se realizó con estudiantes, a los que se invitó a una sala con ordenadores donde tenían que tomar decisiones en varias situaciones hipotéticas, utilizando tanto el voto plural como el sistema de voto por pujas estandarizadas. De esta forma, los investigadores pudieron contrastar sus resultados teóricos y los ampliaron con otros empíricos.

A continuación el el profesor Róbert F. Veszteg, del Departamento de Economía de la UC3M:


Fuente: Universidad Carlos III de Madrid. Oficina de Información Científica.

Título: Minority vs. majority: An experimental study of standardized bids
Revista: EUROPEAN JOURNAL OF POLITICAL ECONOMY
Volumen: 26 Número: 1 Páginas: 36-50 Publicado: MARZO 2010
Autores: Ágnes Pintér y Róbert F. Veszteg.