lunes, 26 de julio de 2010

II Congreso Iberoamericano sobre el Síndrome de Down - GRANADA 2010

Del 29 de abril al 2 de mayo de 2010, se celebró el II Congreso Iberoamericano sobre el Síndrome de Down, certamen en que se difundió toda una filosofía de vida para las personas con síndrome de Down, en su calidad de ciudadanos enteramente capaces. Ideas válidas para cada país iberoamericano, cada asociación y cada persona con síndrome de Down.

El Congreso contó con la participación de 2.000 asistentes, más de 100 voluntarios, 400 jóvenes con discapacidad intelectual y casi 300 profesionales con una representación de más de 17 países iberoamericanos: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, Venezuela; además de Portugal y España.

Durante la clausura del II Congreso Iberoamericano tuvo lugar la constitución de la Federación Iberoamericana del Síndrome de Down (FIADOWN), creada para el desarrollo de programas operativos propios de nuestro entorno, adaptados a nuestra cultura común y válidos para cada país. Conferencia: 'La Convención de los derechos de las personas con discapacidad y sus desarrollos legales y sociales'.

La vicepresidenta del Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad Ana Peláez, dictó la conferencia: “La Convención concierne a toda la sociedad y no sólo a las personas con discapacidad”.

“La Convención concierne a la sociedad en general, no sólo a las personas con discapacidad”. Así lo afirmó hoy la vicepresidenta del Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, Ana Peláez, durante su intervención en el II Congreso Iberoamericano sobre el Síndrome de Down.

Peláez invitó a la sociedad civil “a participar en el diseño, desarrollo y evaluación de los programas y políticas para la aplicación efectiva de la Convención”.

A su vez explicó que existe una necesidad por parte del movimiento de personas con discapacidad de tomar en consideración la Convención “en aspectos complicados y en los que hay todavía ciertas reticencias” (eutanasia, eugenesia, aborto coercitivo, esterilización forzada, internamientos forzosos).

Por ello señaló que “es importantísimo hacer valer la voz de las personas con discapacidad, también en el movimiento de familias, ya que las personas con problemas amplios de comunicación también tienen que participar”.

Ana Peláez, quien explicó el recorrido realizado para la aprobación definitiva de la Convención de la ONU, ha destacado que las personas “no estamos metidas ni en un paquete ni en cuatro. Cada uno somos diferentes”. En su opinión todavía existen “inmensas diferencias y vulneraciones por el hecho de ser hombre y especialmente mujeres con discapacidad”. “Eso se tiene que considerar y hacer visible en el diseño de políticas hacia este colectivo”.

Por su parte, el secretario general del Consejo General de la ONCE, Rafael de Lorenzo, coincidió con Peláez al señalar que la afirmación de que todos somos iguales “no es cierta”. “Afortunadamente todos somos desiguales”, afirmó.

De Lorenzo realizó un análisis histórico de las distintas normativas internacionales en materia de discapacidad y ha señalado que “la aprobación de esta Convención es un hito histórico, ya que por primera vez en la historia hay una norma vinculante que va a servir de referente global porque prevalece sobre los derechos nacionales”.

Aún así, el secretario general del Consejo General de la ONCE explicó que para que la Convención de la ONU se aplique de verdad en los países, “tendremos que atravesar un período más largo de lo que reflejan las necesidades de las personas con discapacidad en el mundo”.

Además, destacó la importancia de que la normativa “se aplique de verdad”. “Para que las cosas cambien y se produzca un desarrollo humano aceptable tiene que cambiar también la cultura de relaciones humanas y hay que hacer un trabajo constante para que la sociedad asuma estos valores”, manifestó.

En la misma mesa redonda participó el subdirector del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Mar del Plata (Argentina), Dr. Francisco Bariffi, quien ha afirmó que “la discapacidad se genera especialmente por las barreras sociales, por lo que las respuestas legales van destinadas hacia la persona y la igualdad de oportunidades”.

“Para mí la Convención es una guía planificada, debatida y discutida para eliminar barreras y acortar la distancia de derechos entre las personas con y sin discapacidad”, añadió Bariffi, quien ha indicó que el acento “se debe poner en la correcta y efectiva inclusión social de la persona con discapacidad”.

A continuación el archivo fotográfico del Congreso: