miércoles, 1 de julio de 2009

Método Arrieta: Ojos que hablan










Método Arrieta: Ojos que hablan



Esta nota definitivamente tiene mucho que ver con lo que inspira el blog, se trata de dos grandes personas que tienen mi apellido y han desarrollado un método de comunicación a través de los ojos “ojos que hablan”, que han denominado Método Arrieta. Un instrumento eficaz que sirve como medio de comunicación y se constituye en instrumento de inclusión social de las personas con diversidad funcional. Lourdes y Mentxu Arrieta, nacieron en Beasaín (Gipuzkoa) con la característica de que el control motriz era bastante deficitario; según Lourdes es como tener un manojo de cables eléctricos al descubierto, con cortocircuitos permanentes, que les impide todo control voluntario. Se refieren a todo el cuerpo, incluso los órganos internos y aparato fonético. NO era ni es una enfermedad. Al principio, la comunicación entre ambas era bastante elemental, primitiva. Cada vez que una quería llamar la atención de la otra, iban y venían los gritos, empujones, arañazos, tirones de pelo y golpes. O bien, abrazos, caricias y besos. Siempre estában entre la agresión y el afecto extremos, “creándonos incoherencias personales.”

Relatan que: “Cuando cumplimos 14 y 9 años nos mudamos a Donosita-San Sebastián con la esperanza de encontrar aquí una mejor calidad de vida. Quizá nuevos médicos, especialistas, profesores, escuelas, etc.

Años después asistíamos a un centro de rehabilitación, fue allí donde ocurrió uno de los eventos más importantes de nuestras vidas.

Una mañana, como era de rutina, hacíamos nuestros ejercicios. Lourdes tenía en las manos, unas férulas de hierro correctoras de postura con sacos de arena encima. Pero ya había transcurrido el tiempo establecido y nadie se las quitaba. El dolor era muy fuerte, y cada segundo que pasaba le aumentaba. No podía hablar, gritar ni gesticular con las manos presas. Resultaba imposible expresar el dolor. Su mente buscaba soluciones pero todo era inútil. De pronto, se le ocurrió dibujar letras con los ojos, en la pared de enfrente. Las trazaba bien grandes, mayúsculas, haciendo una pequeña pausa entre una y otra. Tenía que darse prisa. Ya tenía las manos heladas, adormecidas; increíblemente doloridas con el hierro que se le empezaba a incrustar. La situación era tensa, angustiosa.

Tras varios ensayos y estar absolutamente segura, giró la cabeza hacia mí. Yo me había percatado de que quería llamar mi atención desesperadamente. Nos separaban unos 6 metros. Esta vez dibujó reiteradamente la letra “T” y yo la interpreté como una cruz. La vocalicé en tono de pregunta. Me lo negó con la cabeza. Esto se repitió varias veces; daba igual, Lourdes sabía que yo le seguía con atención hasta que de mi boca salió el sonido de la “T”. ¡Al fin capté la idea! A partir de ese momento fue más sencillo porque el método es lógico. La frase era: TENGO LAS MANOS FRÍAS.

Comprendimos que estábamos frente a una posibilidad de alcances insospechados y nos pusimos a trabajar en el diseño de un método basado en el alfabeto y el movimiento de los ojos al que bautizamos y registramos con nuestro apellido. Y sobre todo, descubrimos que el sentido de la vista no solo sirve para ver sino que, en este caso, los ojos pueden hablar. Hoy nuestra relación es óptima gracias a este método. Es así como nos comunicamos las dos.”

El MÉTODO ARRIETA da lugar a que los ojos hablen, es otra solución. Es el resultado final de casi 35 años de lucha por expresar, por transmitir, por saber más, en definitiva, por conquistar el sueño de poder comunicar.

El MÉTODO ARRIETA consiste en, trazar letras mayúsculas con el iris de los ojos sobre una superficie amplia, cuadrada; real o imaginaria, dividida en 11 puntos, haciendo una pequeña pausa entre letra y letra.

Puede utilizarse de noche. Basta que una tenue luz ilumine los ojos que hablan. Carece de sonido y de mímica corporal. Es por tanto, muy discreta, directa y personal. Este sistema puede resolver el problema de comunicación a muchas personas con diferente grado de diversidad funcional, imposibilitadas de hablar y de emplear el método de los signos. Aprender el MÉTODO ARRIETA toma poco tiempo y los resultados se ven casi de inmediato; lo único que se necesita es un mínimo de interés y voluntad.

Las hermanas ARRIETA sienten la responsabilidad de difundirlo. “Sería egoísta si nos lo quedásemos únicamente para nosotras, sin dar a otros la posibilidad de emplearlo.”

Consideran que este método se enmarca perfectamente en nuestra filosofía de la comunicación. La que entendemos como un DERECHO fundamental de todos los seres humanos y esto es algo acerca de lo cual debemos reflexionar.

Urge dotar con las herramientas necesarias a todas las personas que por diversas razones carecen de un sistema de comunicación. El MÉTODO ARRIETA es el aporte de las hermanas Lourdes y Mentxu Arrieta.