sábado, 19 de diciembre de 2009

Cumbre de Copenhague logra un acuerdo de mínimos


Cumbre de Copenhague logra un acuerdo de mínimos


Un acuerdo de mínimos "in extremis"
suaviza el fracaso de la cumbre del clima.

La Cumbre sobre el cambio climático de Copenhague logró un acuerdo de mínimos pese a la oposición de varios países.

La cumbre sobre el cambio climático de Copenhague se cerró con un acuerdo de mínimos, que tuvo la oposición abierta y dura crítica de varios países como Venezuela, Nicaragua, Cuba o Bolivia.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró en una rueda de prensa tras alcanzarse el acuerdo, que trabajará para convertir ese texto "en un tratado legalmente vinculante en 2010".

Ban destacó que "los cimientos del primer acuerdo global para limitar los gases de efecto invernadero se han puesto en esta cumbre".

El Acuerdo de Copenhague ha sido un modo de salvar la cara tras el fracaso de 12 días de negociaciones en Copenhague para conseguir un texto ambicioso que sucediera en 2012 al Protocolo de Kioto, el único tratado que obliga a 37 naciones industrializadas y la UE a recortar sus emisiones de dióxido de carbono.

El acuerdo, de carácter no vinculante, está muy lejos de las expectativas generadas en torno a la mayor reunión sobre cambio climático de la historia, y no fija objetivos de reducción de gases, aunque sí limita la subida de temperaturas a 2 grados centígrados para evitar una catástrofe.

El borrador inicial de la declaración que podría salir de la cumbre de Copenhague sobre cambio climático contempla que los países deben comprometerse a mantener la temperatura de la Tierra menos de dos grados por encima que los niveles preindustriales, al tiempo que menciona un fondo de donaciones a los países pobres de 100.000 millones de dólares (unos 70.000 euros).

El nuevo acuerdo recoge el compromiso de los países industrializados y de los países emergentes y en desarrollo de aprobar un tratado a finales de 2010. Los países se comprometen trabajar para acordar un nuevo pacto global para finales del 2010.

Las temperaturas globales deben mantenerse por debajo de una subida de 2 grados centígrados respecto a los niveles anteriores a la generalización de la industria. Asimismo, incluye una donación millonaria de los países ricos hacia los pobres con el que ayudarles, hasta el año 2020, a adaptar sus economías y combatir el cambio climático.

El último borrador de un acuerdo sugiere extender el mandato de los grupos de trabajo sobre el tratado a largo plazo y el Protocolo de Kyoto, firmado en 1997 y en vigor desde 2005, para que continúen los debates, pero hasta ahora no se resuelven los principales escollos entre los países industrializados y en desarrollo.

En el último texto, la puerta queda abierta a un objetivo a largo plazo de un aumento máximo de 1,5 grados en la temperatura mundial, a adoptarse luego de 2016, cuando se revise el acuerdo.

Hasta entonces, los líderes adhieren al umbral de dos grados establecido por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Aún no se ha alcanzado ningún acuerdo sobre la proporción de las emisiones generales que debería reducirse antes de 2020, pero se adoptó un recorte de 50 por ciento para 2050. Los países del Anexo I (industrializados) del Protocolo de Kyoto discutirán medidas para concretar reducciones de 80 por ciento para 2050.

Tanto las naciones pobres como las ricas subrayan la necesidad de que las emisiones lleguen a un tope “lo más pronto posible”, enfatizando que esto llevará más tiempo en las primeras, donde la erradicación de la pobreza y el crecimiento económico son las prioridades principales.

El acuerdo subraya la necesidad de medir las emisiones de carbono por persona, mencionando “el derecho a un acceso equitativo al espacio atmosférico”. Este punto fue muy importante para países como China e India, con grandes poblaciones.

Aparte de un fondo inicial de 30.000 millones de dólares para el periodo 2010-2012, no hay compromisos “duros” para financiar la adaptación y la mitigación del cambio climático. A estos efectos se propone una suma de 100.000 millones de dólares por año para 2020, pero no está claro de dónde se sacará ese dinero.

Los reclamos de los países en desarrollo de crear un nuevo fondo multilateral que administre y distribuya los dineros bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se han topado con el establecimiento del “Fondo Climático de Copenhague”.

La administración del fondo será compartida en partes iguales por las naciones pobres y ricas. Un Mecanismo de Tecnología se iniciará para acelerar el desarrollo y la transferencia de tecnología.

Posible Borrador. A la espera de conocer los detalles concretos del acuerdo, ayer circularon varios borradores. El último, que consta de 12 puntos, fija 2 grados centígrados como la subida global de temperaturas máxima para evitar graves interferencias en el clima, aunque señala que el acuerdo será revisado en 2016, cuando se podría limitar esa subida a 1,5 grados, petición de los países más amenazados por el cambio climático. El documento propone una reducción global de emisiones del 50% en 2050 por debajo de los niveles de 1990 y no señala una fecha para que las emisiones alcancen su pico máximo antes de comenzar a descender.

La Cumbre de Copenhague logra un acuerdo de mínimos




Adjunto el Documento que en la Red han denominado: El Borrador de la Cumbre de Copenhague. El documento de trabajo que ha servido de Base para la Cumbre de Copenhague sobre Cambio Climático 2009, en Español:

El borrador de la Cumbre de Copenhague en Español. Documento Base.

Y aquí el Documento Final de la Cumbre de Copenhague: Copenhaguen Accord (Acuerdo de Copenhague):
Copenhaguen Accord (Acuerdo de Copenhague)