martes, 11 de agosto de 2009

LA MÚSICA Y LOS DERECHOS HUMANOS


LA MÚSICA Y LOS DERECHOS HUMANOS


¿Cuál ha sido el papel que ha jugado la música para “tocar” el tema de los Derechos Humanos?

La música es un instrumento para la paz. Mediante su práctica o escucha podemos aprender del poder implícito en ella misma (potenciar valores como la escucha, el diálogo, el respeto y tolerancia, el desarrollo de actitudes solidarias y de convivencia, la comunicación emocional, etc.), y de los músicos, que intentan trasformar la realidad a partir de sus actos e iniciativas, manteniendo viva la idea de esperanza. Estos y estas, mediante sus canciones nos transmiten mensajes relacionados con los derechos humanos, siendo necesario buscar otras dimensiones a las obras musicales. A la vez, como consumidores críticos y a lo mejor creadores, hemos de ser conscientes de qué papel queremos jugar en la construcción de la paz.

Las expresiones artísticas se convierten en instrumentos de mejora de nuestro entorno, y tenemos que aprender a valorar y reconocer las aportaciones musicales que se realizan a favor de los derechos humanos en la construcción de un mundo mejor. Estas nos permiten reflexionar sobre nuestro entorno, nuestra actitud y comportamiento, trasladándonos a situaciones que a lo mejor no habíamos imaginado nunca, fomentando a la vez la creatividad y la empatía. De todas maneras veremos que algunos músicos a veces no disfrutan de la libertad de expresión, pero también conoceremos la existencia de organizaciones que luchan para que este derecho sea posible.

También se presentan manifestaciones musicales que se llevan a cabo en todo el mundo, y que son distintas a nuestra cultura, viendo que la música puede ser un elemento de unión entre ellas.

LA BANDA SONORA DE LOS DERECHOS HUMANOS


A lo largo de la historia de la música hay muchas composiciones, tanto vocales como instrumentales, que nos han intentado dejar testigo de varios hechos vividos por los propios compositores, todo y los problemas que esto a veces les ha supuesto. Siendo así hay muchas composiciones que giran alrededor de los DD.HH, de la justicia, de la libertad, de la igualdad, de la solidaridad, de la paz, la democracia, el desarme, la no violencia...

Son muchos los acontecimientos históricos que influyeron en el panorama musical a lo largo del siglo XX, pero sobre todo, los que causaron gran impacto en los compositores fueron: la Primera Guerra Mundial (1914-1918); la aparición de los movimientos fascistas en Italia (1922) y en Alemania (1933), consolidándose como dictaduras totalitarias y antidemocráticas, hecho que llevará a Europa a la Segunda Guerra Mundial.

Otros acontecimientos a destacar fueron el movimiento reivindicativo de los negros a favor de sus derechos civiles y la rebelión de la juventud en los años 60.

Muchos compositores han vivido la mayoría de estos acontecimientos, y su concepción del mundo les trae a pronunciarse por una música de contenido humanístico, con la preocupación de hacer música de alguna manera comprometida o testimonial, intentando dar respuesta al mundo que los rodeaba, ya que habían sido conscientes de las atrocidades, abusos e injusticias de todo tipo cometidas durante los años de guerra. Se comprometen social y políticamente para conseguir un mundo más humano, expresando su rechazo al terror. Ahora ya no hay una visión unitaria del mundo, sino que se producen grandes cambios en la estética musical, ya que la música quiere conmocionar al ser humano, fruto de la pérdida de armonía entre el hombre y la naturaleza, así como de la armonía interna del propio ser humano.[i]

En el reino animal y específicamente entre los mamíferos, existen una cantidad ingente de aptitudes y características que nos diferencian, pero hay tres de estas aptitudes que solo pueden ser aplicadas al hombre y que lo destacan y distancian del resto de los animales en años luz, y que son: el andar erecto y erguido, que no es lo mismo pero si parecido y confundible, el hablar y “la capacidad de crear música”. Si esta es una de las características que destacan al hombre sobre los animales, como no va a estar protegida por todos y cada uno de estamentos nacionales e internacionales.

El andar erecto y erguido está protegido en varios de los artículos proclamados en la Declaración de Derechos Humanos. El andar erecto es una consecuencia de la evolución física y la acepción de erguido lo podríamos asociar a la evolución moral del ser humano. El hablar no está específicamente protegido, pero el “decir”, si, y para decir hay que poder hablar.

El derecho a la música no está diferenciado, aunque si incluido en la palabra “cultura”, pero creo que no es suficiente. La música es esa llave capaz de abrir casi todas las puertas del sentimiento humano; desde el sosiego a la revolución, desde la esperanza al suicidio, desde el amor, en el más amplio de sus sentidos, al desamparo o a la soledad. En cambio, curiosamente, no creo que exista ninguna música que lleve al odio. No confundamos la letra con la música, porque ella, la letra, si que es capaz de llevarnos al odio y a la intolerancia.

Por todo ello, autores como Pedro Viver Meca, creen que se merece algún tipo de movimiento inductor hacia el reconocimiento de la importancia de la música, como una de las facetas más importantes del ser humano, y por ello estar contemplado específicamente como un derecho fundamental del hombre.

Y dando un paso más, sin querer caer en autoritarismo, debería ser considerado como un deber fundamental del ser humano, ya que la naturaleza le ha dotado de esa facultad, distinguiéndole así del resto de los animales.[ii]

[i] Alba Sanfeliu. LA MÚSICA Y LOS DERECHOS HUMANOS.
[ii] Pedro Viver Meca. LA MUSICA COMO DERECHO HUMANO.