lunes, 30 de noviembre de 2009

EL DERECHO HUMANO A LA LIBERTAD EN H. L. A. HART.

EL DERECHO HUMANO A LA LIBERTAD EN H. L. A. HART.

Tener un derecho significa tener una justificación moral  para limitar la libertad de otra persona y para determinar en qué forma ella debe actuar.  H. L. A. HART.-

Si de alguna forma existen derechos morales, entonces existe al menos un derecho natural: el derecho de todos los hombres por igual a ser libres.
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Cuando Hart dice que este derecho existe, quiere decir que, en ausencia de determinadas condiciones especiales consecuentes con el hecho de que el derecho es igual para todos, todo ser humano adulto capaz de elegir: 1) tiene derecho a que los demás se abstengan de ejercer coerción o aplicar restricciones en su contra y, 2) tiene libertad para realizar (es decir, nada lo obliga a abstenerse de realizar) cualquier acto que no sea coercitivo, o restrictivo, o que tenga por finalidad causar daño a otras personas.

Al modo de ver de Hart, todos los hombres tienen "igual" derecho a ser libres , en el sentido explicado, ninguno tiene un derecho absoluto o incondicional a hacer o no hacer cualquiera cosa, ni a que se le trate de un modo particular; porque la coerción, así como la restricción de cualquier acto, pueden justificarse en condiciones especiales concordantes con el principio general. Por consiguiente, su razonamiento no ha de demostrar que los hombres tienen algún derecho (aparte del derecho de todos por igual de ser libres) que sea "absoluto", "irrevocable" o "imprescriptible".

Para muchos, lo dicho quizá disminuya la importancia de la tesis, pero el mismo Hart estima que el principio de que todos los hombres tienen igual derecho a ser libres, por ínfimo que parezca, probablemente es todo cuanto hubieran necesitado argumentar los filósofos políticos de la tradición liberal para respaldar cualquier programa de acción, aun cuando hayan argumentado más. A juicio de Hart hay dos razones para definir el derecho de todos los hombres por igual a ser libres como un derecho "natural", y ambas siempre fueron destacadas por los teóricos clásicos de los derechos naturales. 1) Este derecho lo tienen todos los hombres que son capaces de elegir; lo tienen por ser hombres y no sólo por pertenecer a cierta sociedad o por tener alguna relación especial entre sí. 2) Este derecho, a diferencia de otros derechos morales, no lo crea ni lo confiere el acto voluntario del hombre.

Es evidente, según Hart, que su tesis no es tan ambiciosa como las teorías tradicionales de los derechos naturales: pues si bien, a su modo de ver, todos los hombres tienen "igual" derecho a ser libres, en el sentido que se ha explicado, ninguno tiene un derecho absoluto o incondicional a hacer o no hacer cualquiera cosa, ni a que se le trate de un modo particular; porque la coerción, así como la restricción de cualquier acto, pueden justificarse en condiciones especiales concordantes con el principio general. Por consiguiente, su razonamiento no ha de demostrar que los hombres tienen algún derecho (aparte del derecho de todos por igual de ser libres) que sea "absoluto", "irrevocable" o "imprescriptible".

Referencia:

Hart, H.L.A.,"¿Existen derechos naturales?", en Filosofía Política, Fondo de cultura económica, México D. F., 1974 (traducción de E. L. Suárez).