martes, 20 de enero de 2009

Las políticas de Obama para los americanos con discapacidad




Las políticas de Obama para los americanos con discapacidad




Ricardo Arrieta Castañeda
Enero 20 de 2009.

Llegan vientos de cambio. Se ha posesionado el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien quiere impulsar la toma de poder de las personas con discapacidad, que “tienen derecho a obtener beneficio de sus talentos y a una vida autóma e integrada”. Su esperanzador programa arranca con un compromiso: ratificar la Convención sobre Derechos de las Personas con Discapacidad.

"Mi elección es la respuesta de jóvenes y viejos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, asiáticos, nativos estadounidenses, gays, personas con discapacidad y sin discapacidad”.

Son palabras de Barack Obama en el discurso pronunciado la noche del 4 de noviembre al conocerse los resultados definitivos de las Elecciones Presidenciales, y que lo convertían por abrumadora mayoría en el primer presidente afroamericano de EEUU.

Barack Obama conoce muy de cerca la discapacidad: su suegro, hoy fallecido, tuvo muchos años esclerosis múltiple. No es trivial, por tanto, su compromiso con con el movimiento asociativo de la discapacidad de Estados Unidos: “todos saben de mi determinación por pasar a la acción”.

UNO DE CADA SEIS

Explican Antonio Almoguera y Laura Vallejo de (CERMI) que Cincuenta y cuatro millones de norteamericanos, alrededor de uno de cada seis, presentan alguna forma de discapacidad. Las guerras de Irak y Afganistán suponen además un goteo incensante en esta abultada estadística. Diecisiete años después de que el Congreso de los Estados Unidos aprobara el Acta de los Americanos conDiscapacidad (ADA), ha recordado Obama en sus mítines, “los ciudadanos con discapacidad carecen de la igualdad de oportunidades para cumplir el sueño americano”.

Las cifran así lo avalan: en 2006, los americanos con discapacidad en edad de trabajar tenían casi tres veces más posibilidades de vivir por debajo del umbral de la pobreza que aquéllos sin discapacidad. La diferencia en las rentas son elocuentes: mientras que los ingresos medios por familia de los americanos sin discapacidad era de 65.400 dólares en 2006, la media anual de las personas con discapacidad era de 36.300 dólares. En el orden laboral, otro tanto de lo mismo: la tasa de empleo de las personas con discapacidad en 2006 era al menos 40 puntos inferior que la de las personas en edad laboral sin discapacidad. “Estas estadísticas ponen en evidencia, asegura Obama, las verdaderas dificultades de Estados Unidos para romper las barreras que excluyen a las personas con discapacidad y les privan de la igualdad de oportunidades e independencia”.

Como presidente de Estados Unidos, Obama quiere recuperar el liderazgo americano también en el terreno de los derechos humanos, para lo cual ha anunciado que urgirá al Senado a ratificar de forma expeditiva la Convención de la ONU sobre Derechos de las personas con discapacidad, que ha calificado de “fuente fundamental de respeto de los derechos de las personas con discapacidad en todo elmundo”.

PROGRAMA

Obama hizo públicas en su Portal www.change.gov. sus propuestas para el sector de la discapacidad. Un amplio plan de medidas, recursos y apoyos para ograr la igualdad de oportunidades para los americanos con discapacidad, y que articula en cuatro ámbitos: el primero, el educativo, ofreciendo a las personas con discapacidad las oportunidades educativas que precisan para su plena formación.

El segundo, la lucha contra la discriminación y la promoción de la igualdad de oportunidades.

El tercero, la promoción de medidas para incrementar el índice de empleo de los trabajadores con discapacidad y, por último, las ayudas que permitan a las personas con discapacidad llevar una vida autónoma e independiente.

Obama ha anunciado la creación de una Comisión Nacional de Personas conDiscapacidad, Empleo y Seguridad Social, formada por miembros nombrados por el Presidente y el Congreso, así como personal de la Seguridad Social, que se encargaría de estudiar las mejoras que podrían aplicarse a las pensiones por discapacidad.

Desea aumentar la financiación de la Seguridad Social, y el número de expertos encargados de evaluar las solicitudes de pensiones por discapacidad para agilizar estos procesos.