miércoles, 18 de enero de 2012

La Situación de las Personas Afrodescendientes en las Américas

The situation of people of  African descent in the Americas.
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Washington, 18 ene (EFE).- La discriminación de los afrodescendientes persistió en 2011 en América, tanto en el ámbito público como privado, según un informe publicado hoy por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
"Las personas afrodescendientes han sufrido históricamente y continúan sufriendo la exclusión, el racismo y la discriminación racial y han sido invisibilizados, aun cuando constituyen la mayoría de población de algunos Estados de la región", asegura el informe de la CIDH, titulado "La situación de las personas afrodescencientes en las Américas".
La CIDH, un ente autónomo de la Organización de Estados Américanos (OEA), alerta en el documento de que este grupo poblacional vive "de manera sistemática" en las zonas con mayor pobreza de las regiones, con menos infraestructuras y más expuestos al crimen, afrontando "serios obstáculos" para acceder a la educación, la salud y la vivienda.
Así, entre este grupo, que la CIDH estima que representa el 30 % de la población de América, los jóvenes y las mujeres acarrean con las más agudas consecuencias de la discriminación.
La triple discriminación de las mujeres -por sexo, pobreza y raza- corre el riesgo de agravarse en conflictos armados y se ha demostrado con casos vejatorios de las autoridades policiales, según recoge el informe.
En tanto, los niños y jóvenes parten con una menor perspectiva de futuro, registran mayores tasas de analfabetismo, cursan menos años escolares y supone "un porcentaje muy reducido" los que consiguen estudiar en la universidad.
En Colombia, por ejemplo, la mortalidad entre los menores de un año duplicó el promedio de mortalidad infantil.
Las limitaciones también se manifiestan en el ámbito del trabajo, donde, según el documento, los afrodescendientes ocupan los puestos con menor calificación y remuneración, y en el ámbito policial y judicial.
El informe advierte que los afrodescendientes tienden a sufrir una mayor ausencia de garantías judiciales, una falta de sensibilidad de los empleados de la justicia e incluso denuncia el uso de "perfiles raciales como mecanismo selectivo y discrecional" para efectuar detenciones alegando razones de seguridad pública.
Pese a ello, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos celebra algunos avances legislativos para combatir la discriminación racial en ciertos países del continente gracias a directivas marcadas en las conferencias de Santiago de Chile y Durban (Sudáfrica) en 2000 y 2001.
Defiende también la discriminación positiva para contrarrestar que el colectivo afrodescendientes ha sido "sistemáticamente desaventajado" y pide campañas de concienciación.
El porcentaje de población afrodescendiente varia mucho en función del país americano: en la República Dominicana se calcula en torno al 80 %, en Brasil sobre el 50 %, en Estados Unidos el 13,6 % y en México el 0,45 %, según cálculos recopilados por la CIDH.
La situación de las personas en las Américas