jueves, 7 de julio de 2011

Amartya Sen:"blood, sweat and tears"...

Desarrollo. Sangre, sudor y lágrimas.

Según el profesor Amartya Sen, el desarrollo se muestra como un proceso de sacrificio (de sangre, sudor y lágrimas). Nos encontramos con la concepción del desarrollo como proceso inherentemente “cruel”, basado en unos principios morales que podrían resumirse, parafraseando a un conmovedor Winston Churchill.

El crecimiento es más un medio que un fin en sí mismo. En cambio, el proceso de desarrollo económico puede verse como el proceso de aumentar las capacidades de la población y mejorar su grado de libertad. Para Sen el proceso de desarrollo económico debe verse como un proceso de expansión de capacidades y, dada la relación funcional existente entre "entitlements" y capacidades, como un proceso de expansión de "entitlements". El desarrollo debe centrarse en lo que la gente pueda o no pueda realizar y en las vinculaciones directas con sus "entitlements", más que en la oferta y en el output de la economía.

En este sentido se incorporan las preocupaciones por la reducción de la pobreza y la desigualdad y no sólo por el crecimiento. Este marco general más amplio, permite entender el desarrollo como mejoramiento del nivel y la calidad de vida y centrar la atención en los problemas más acuciantes en las sociedades actuales como son la pobreza, la desigualdad, el desempleo y, en general, la falta de capacidades.

Esta concepción contrasta vivamente con aquélla que considera el desarrollo como un proceso esencialmente amigable, donde se destaca la cooperación entre los individuos y para con uno mismo, pudiéndose reducir a la estrofa de los Beatles: “Saldremos adelante con una ayudita de los amigos”. Por ‘ayudita’ puede entenderse, por un lado, la interdependencia característica del mercado (interdependencia que Adam Smith ilustraba en su paradigma de “ganancias mutuas” a través del intercambio entre carnicero, cervecero y panadero); por otra parte, los servicios públicos, capaces de fomentar la cooperación entre y para los individuos, en referencia a los cuales Adam Smith señalaba: “A un costo mínimo, el (sector) público puede proporcionar, estimular e incluso imponer al conjunto de la población ciertos elementos básicos de la educación más elemental”.

En suma, el desarrollo humano es el proceso de ampliación de las posibilidades de elección de la gente, aumentando sus funciones y capacidades. Es decir, el concepto de desarrollo humano sitúa al individuo como elemento central en todos los aspectos relacionados con el desarrollo de un país, región o localidad. De esta forma, el desarrollo humano representa un proceso a la vez que un fin.

Amartya Sen destaca la importancia de que exista democracia para evitar hambrunas. Sen tiene una concepción del desarrollo más amplia que limitar éste al puro crecimiento. Un crecimiento más igualitario en rentas, riqueza, oportunidades y derechos es fundamental, como lo es la igualdad de género, y la potenciación de las capacidades personales para favorecer la realización de la propia vida. En este enfoque la democracia y el desarrollo deberán ir unidos y no como cosas separadas y que no tienen nada que ver.

A continuación el profesor Sen trata el tema en la Universidad de Harvard:


Referencias: BERGER, Silvia. Desarrollo y economía feminista. Rev. Umbr. Cs. Soc, nov. 2008, no.18;// BERZOSA, Carlos. Economía, democracia y ética. ATTAC Madrid, 2010.

1 comentario:

anateresa dijo...

el camino opuesto al del terrorismo económico..