domingo, 4 de abril de 2010

Los Derechos Humanos a partir de la Pascua

     Los Derechos Humanos a partir de la Pascua.

El mundo vive una lucha entre la guerra y la paz[I], una lucha interminable que se sobrepone o que se impone frente a los valores y principios que ha concebido la humanidad, tradiciéndolos en las Declaraciones de Derechos Humanos, en las Constituciones de los países que han logrado constituirse en verdaderos Estados Sociales de Derecho.

Los derechos humanos, aún fuera de alcance global. El mundo (o la mayor parte de él), sufre el flagelo del hambre, de las enfermedades incurables, se enfrenta al terrorismo y a los secuestros de personas, se haya ante los mil rostros de la violencia —a veces justificada en nombre de la religión—, ante el desprecio de la vida y en la violación de los derechos humanos, en la explotación de la persona.

Mientras crece la sed de dignidad y del reconocimiento de los derechos humanos, en nombre de una concepción de la libertad y con la pretensión del amparo de la ley se destruye el primero y fundamental: el derecho a la vida, sin el cual los demás derechos pierden su fundamento. La dignidad humana es la «base indispensable que sostiene la interrelación e indivisibilidad de los derechos humanos, sociales, civiles y políticos, culturales y económicos», es el eje que impide que los derechos reconocidos en la Declaración Universal sufran vaivenes históricos o interpretativos.

Sólo puedo incrementar mi propia dignidad, o sea, disfrutar plenamente los derechos humanos, cuando respeto la dignidad de los demás. Así también la «dignidad humana» se revela como la «base de la implementación de todos los derechos humanos, y a la vez, como punto de referencia para identificar intereses nacionales, evitando de tal modo el "doble peligro" del individualismo extremo y del colectivismo». En este contexto, en la dignidad humana encontramos el criterio normativo ante la adopción de medidas en cualquier campo donde la persona humana se exprese, en el trabajo y en la economía, ciencia, seguridad y salud, entre otros.

Con todo, sesenta años después de la Declaración, muchos miembros de la familia humana están aún lejos de disfrutar de sus derechos y necesidades básicas. No se puede perder de vista, que cada persona, como individuo o como miembro de una comunidad, tiene el derecho y la responsabilidad de defender e implementar todos los derechos humanos. Aún, la misma Declaración, reconoce en el respeto de los derechos humanos la fuente de la paz. Y ésta no se concibe sólo como la ausencia de violencia, sino que incluye la cooperación y la solidaridad, a nivel local e internacional, como un camino necesario para promover y defender el bien común de todos los pueblos.

El profesor Javier Alberto Pérez Resines explica que pascua es paso.....pasar....dar el paso.

Que nuestra Pascua no sea solo comer un huevito de chocolate
Que nuestra Pascua sea renovar el Hombre Nuevo que tenemos en nuestra conciencia
Ese Hombre Nuevo que defiende sus derechos
Que nuestra Pascua sea el compromiso de practicar los derechos humanos en nuestra vida cotidiana.

Que hablar de Derechos Humanos (DDHH) no sean palabras bonitas, sino acciones eficaces y no se trata de acciones que salgan en los noticieros....se trata de acciones diarias en nuestra familia en nuestro trabajo, con nuestros vecinos, con nuestros amigos, con todo aquel con quien nos relacionamos.

Que en esta Pascua renovemos nuestra esperanza para vivir mejor y asi aportemos a un mundo mejor. Que esta Pascua sea el inicio en el que los Derechos nos dignifiquen en serio.

Los Derechos Humanos son un compromiso de TOD@S. Felíz Pascua para TOD@S.

Al medio día de hoy, desde la logia central de la Basílica vaticana, el Papa Benedicto XVI se dirigió a los reunidos en la Plaza de San Pedro con su mensaje Urbi et Orbi:«Cantemus Domino: gloriose enim magnificatus est».«Cantaré al Señor, sublime es su victoria» (Liturgia de las Horas, Pacua, Oficio de Lecturas, Ant. 1).



Aquí el mensaje del Papa Benedicto XVI:

Urbi et Orbi

[I] Algunos autores aseguran que la guerra es la continuación de la política por otros medios, por medios cruentos; y la paz, es la continuación de la guerra por medios políticos, diplomáticos, no cruentos. Pero ambos, guerra y paz, encierran lucha.

2 comentarios:

anateresa dijo...

Feliz Pascua! y hagámonos el propósito de empezar respetando los derechos humanos de nuestros vecinos, de las personas de nuestro día a día
saludos

Ricardo Arrieta Castañeda dijo...

Gracias Ana Teresa,el respeto al derecho del otro, del semajante, pilar fundamental para el logro de la paz y de la cosolidacion de los Estados Sociales de Derecho. Feliz Pascua.Saludos. Ricardo.